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¡Cuidado con el golpe de calor!

12-04-15

¡Cuidado con el golpe de calor!

El denominado golpe de calor es uno de los peligros más graves a los que se encuentran expuestos nuestros animales durante la época de primavera y verano. Durante la época estival, mientras realizamos una pequeña compra o al tomar un refresco en los largos viajes en carretera, nuestros perros permanecen en los coches con las ventanillas ligeramente bajadas en lo que serán unos pocos minutos. Estas prácticas conllevan un alto riesgo y son las dos causas principales por la que nuestros animales sufren el temido golpe de calor.

Los perros y gatos solamente sudan por las plantas de las patas y la lengua, a diferencia de las personas que lo hacemos por todo nuestro cuerpo. Mientras que nosotros al eliminar agua por evaporación a través de la piel disminuimos el calor corporal, nuestros animales pierden calor con la respiración, jadeando continuamente. Este sistema termorregulador no es tan eficaz como la sudoración, y por ello tienen menos facilidad para perder calor. Su temperatura corporal sube hasta producir un fallo en el centro de la termorregulación del cerebro, momento en que es imposible controlar la temperatura que sigue subiendo, entrando rápidamente en coma y muriendo.

Síntomas

Los principales síntomas de un golpe de calor son:

  • Temperatura elevada, por encima de 42ºC.
  • Mucosas rojizas u oscuras.
  • Jadeo excesivo.
  • Estupor (con pérdida de conciencia).
  • Tambaleo.
  • Convulsiones.
  • Diarrea sanguinolenta o vómitos.
  • Coma y por último, la muerte.

Ante los primeros síntomas hay que llamar inmediatamente al veterinario de urgencias mientras otra persona baña al animal con agua fresca (no con hielo, ni muy fría, pues ésta produce vasoconstricción y hace perder menos calor). También se le debe poner una bolsa de plástico con hielo machacado en la cabeza y en la tripa o axilas. Por debajo de 42ºC no es necesario enfriar más al animal, pues puede llegar a hipotermia.

Hay que poner cubitos de hielo a disposición del animal para que los chupe y agua fría para que beba, pero muy poco a poco. Aunque el animal baje la temperatura y recobre la conciencia, presentando un estado normal, no está fuera de peligro pues los órganos internos pueden estar dañados, por lo que hay que hacer análisis de sangre, para saber si todo el organismo funciona normalmente.

Consejos preventivos

Como siempre, la prevención es lo mejor en estos casos:

  • Se deben hacer paradas durante la conducción para descansar y que nuestros animales no sufran estrés. Se debe hacer en un lugar con sombra y sacar a las mascotas de los coches, para ver cómo se encuentran y si están calientes o con la respiración agitada, mojarles la cabeza para rebajar su temperatura corporal. En el caso de los felinos esto es vital, y nos lo agradecerán aunque no les guste el agua.

  • Nunca se deben dejar a los animales dentro del coche, aunque sea sólo unos minutos: diez minutos son suficientes para acabar con su vida. Con 43º C en el exterior del coche, el interior puede alcanzar 56º C en sólo 10 minutos y 65-70º C en 20 minutos, esto sin estar directamente expuesto al sol y con las ventanillas semiabiertas. A más de 50º C se produce la muerte cerebral de forma irreversible.

  • Un animal pequeño en un sitio cerrado o sin circulación de aire, al aumentar la temperatura ambiental y no tener mucha masa corporal, rápidamente sube su temperatura y se agita, generando más calor. Enseguida comienzan las convulsiones, generando más calor y produciendo en poco tiempo un coma y su fallecimiento. Así pasó con un perro pequeño de 4 kilos en un atardecer caluroso y sin viento mientras estaba a la sombra en un patio interior pequeño. Después de la siesta empezó a tener convulsiones, y pocos minutos después de acudir al veterinario creyendo que había sido envenenado, murió por un problema de coagulación de la sangre por hipertermia (coagulación intravascular diseminada).

  • En perros braquicéfalos (perros con nariz muy chata, como el Bulldog inglés, francés o el Pequinés), en canes obesos, con problemas cardiacos o ejemplares con mucho pelo, al tener dificultades en la respiración unos y dificultades en perder calor otros, el riesgo es mucho mayor, sobre todo por ejercicio en días calurosos.

Ejercicio en verano

Además de las precauciones anteriores, hay que tener cuidado con el ejercicio realizado en días cálidos. Quienes estén acostumbrados a correr, ir en bicicleta e incluso pasear con su perro en días calurosos, aunque no sea verano, deben cambiar ese hábito.

Cuando un perro grande realiza ejercicio durante un día caluroso, la muerte se produce por el calor interno que genera al hacer ejercicio. Esta sensación térmica es difícilmente eliminada por el animal, lo que produce un golpe de calor con pocas posibilidades de recuperación. Es por esto que no se debe llevar a pasear, correr o montar en bicicleta, a perros grandes en épocas calurosas. En estas fechas, es mejor hacerlo por la mañana temprano vigilando que no se fatigue demasiado, parando cada cierto tiempo, suministrándole agua y, al volver a casa, ducharle y vigilar su respiración hasta que esté calmado.

Fuente: //dogeando.com/


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